Cambio de tendencia en la desafección política en España: el impulso de Podemos

Por Miodrag Borges, CEO de Brain Knowledge

La realidad política y como se vive por parte de los ciudadanos en nuestro país ha cambiado radicalmente en los últimos meses. Los escándalos de corrupción o las luchas internas en los principales partidos han copado innumerables portadas y horas de radio y televisión. Sin embargo, desde mi punto de vista existe un germen de cambio más potente que los anteriormente citados y es la irrupción del fenómeno Podemos con Pablo Iglesias como actor principal.

Todo ello, ha tenido un impacto más que patente en el interés de los ciudadanos españoles en la esfera política y, por ende, en el grado de desafección política en nuestro país.

Podemos entender la desafección política como la “sensación subjetiva de falta de poder, el cinismo y la falta de confianza en el proceso político, los políticos y las instituciones democráticas, pero sin cuestionamiento del régimen político(Di Palma, 1975; Torcal, 2002).

Asimismo, Paramio  define este fenómeno como la “desintentificación con el sistema de partidos que va acompañado de una desconfianza global respecto a la eficacia de  la acción política” y añade que es “el principal rasgo de inestabilidad en la cultura política de algunas democracias consolidadas de Europa occidental” (Paramio, 1994).

El Catedrático español en ciencia política Mariano Torcal ahonda en el concepto, indicando que la desafección política contiene dos aspectos o sub-dimensiones: la falta de compromiso con el proceso político y desconfianza general en la política y, por otro lado,  las creencias acerca de la falta de capacidad de respuesta de las autoridades políticas (representantes) y las instituciones, y su falta de confianza en las instituciones de representación política y de sus representantes (Torcal, 2002).

Yo añadiría en cualquiera de las definiciones anteriores el “grado de interés o desinterés en la realidad política diaria y su impacto individual y colectivo”.

Pero la desafección política no es algo novedoso o que haya tenido un impulso especial en los últimos años y menos en nuestro país. Como destaca Mariano Torcal, las condiciones políticas en España en los últimos ciento cincuenta años apenas han favorecido el desarrollo de actitudes positivas hacia la democracia y sus instituciones. Este trasfondo histórico constituye el origen político de las actitudes de la desafección que se encuentran en el país (Torcal, 2002).

Evolución de la desafección política

La evolución en la última década de este fenómeno en nuestro país ha sido la de un incremento constante, viviéndose a partir de 2008 un gran aumento en la desafección como muestran los resultados de la ‘Encuesta Social Europea’.

Sin embargo, considero que hay un claro momento de ruptura de esta tendencia y está vinculado al grandísimo impacto generado por Pablo Iglesias en sus apariciones televisivas en este 2014 (si bien es cierto que participó en 2011 en una emisión de ‘La Noria’ y en 2013 en ‘El Gato al Agua’, pero generó un interés muchísimo menor).

Por primera vez se ha comenzado a hablar abiertamente de corrupción, de puertas giratorias y de grabar a los que más ganan e intentar paliar las desigualdades, por poner algunos ejemplos. Y esos postulados han calado muy profundo en nuestra sociedad.

Es realmente gratificante comprobar como hombres y mujeres, jóvenes y adultos, profesionales de la información o políticos, personas cuya ideología se sitúa a izquierda y derecha, ciudadanos  de cualquier estrato social, todos han vuelto a recuperar el interés en la política e incluso algunos ciudadanos la ilusión porque exista otra manera de hacer las cosas y eso es en gran parte gracias a Podemos.

Es indudable que este impacto y algunos de los postulados de Iglesias y sus compañeros de partido han llevado a que Podemos sea, según algunas encuestas, la segunda fuerza política en intención de voto a días de hoy. No obstante, el camino hasta las próximas elecciones generales es muy largo y pueden suceder muchas cosas.

Pero creo firmemente que hay algo que habrá que agradecer siempre a Podemos y es el aumento del interés de una gran mayoría de ciudadanos en el día a día de la política española y según mi manera de entender el fenómeno de la desafección política, una disminución en la misma.

 La importancia de los medios de comunicación

Sin la exposición pública, todo lo que hemos destacado no hubiera sido posible. Retomando el fenómeno de la desafección sabemos que según algunos teóricos, los medios de comunicación fomentan el cinismo y la desconfianza entre los ciudadanos, ya que se centran en los aspectos más negativos de la vida política. Sin embargo, hay perspectivas de que interpretan los medios de comunicación (impresos o electrónicos) como factores que proporcionan información que fomenta la participación de los ciudadanos en democracia (Luengo, O. & Coimbra-Mesquita, N., 2013)

Asimismo, las teorías del malestar defienden que los consumidores regulares de noticias y lectores de la prensa de televisión son más propensos a estar bien informados, interesados y comprometidos con la vida política. Por el contrario, los ciudadanos que están expuestos a programas sensacionalistas a menudo tienen altos niveles de desafección, el cinismo y alienación política (Luengo, O. & Coimbra-Mesquita, N., 2013).

Sin embargo, lo que se desprende de estas líneas es, por un lado, que los medios de comunicación han sido los impulsores de este cambio de dinámica y, por otro, que independientemente del grado previo de interés o información en la política, un gran número de ciudadanos están hoy más implicados que nunca en el día a día de su país.

Pero no existe la monocausalidad

Como ocurre con casi todo en esta vida, el cambio de tendencia no es monocausal y desde estas líneas no pretendo defender ni mucho menos la idoneidad de los postulados de Podemos, simplemente quiero expresar la creencia de que en gran parte, nuestro país se ha beneficiado social y políticamente de su irrupción en la esfera pública. Para muestra, la regeneración que se está llevando a cabo en los principales partidos políticos y otras instituciones de nuestro país.

Para ahondar en este interesante tema, recomiendo ver esta interesante aparición de Mariano Torcal en ‘Para Todos La 2’ hablando de la desafección política y la percepción sobre la política y sus actores en Febrero de este 2014.

El consumidor político es mucho más irracional de lo que se ha supuesto tradicionalmente. En Brain Knowledge lo sabemos y vamos a dar luz sobre como el neuromarketing puede ayudar a conocer mejor al electorado. Si tienes dudas, comentarios, o quieres ampliar información acerca de nuestras publicaciones, no dudes en contactarnos
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